Nuestra Semana Santa

Introducción

“Contra los hechos no valen los argumentos”, dicen los autores de lógica clásica. Pero en el caso de las cofradías de Guadix, los argumentos y los hechos son la misma cosa: miles de personas, organizadas en quince corporaciones cofrades, cuidan y acrecientan un patrimonio histórico-artístico de primer orden y constituyen el más grande de los movimientos cívicos de la ciudad. Son entidades autogestionarias y participativas, tuteladas por las parroquias pero con autonomía jurídica reconocida e independencia financiera estable.

Estas diecisiete entidades se unen en la llamada “Federación de cofradías”, desde 1953, organismo que entiende en lo que compete a las quince hermandades a la vez, pero que respeta absolutamente, como no podía ser de otro modo, el funcionamiento interno de cada hermandad.

Este pequeño muestrario de ideas, pretenden dar a conocer, someramente, el que hacer cofrade y requerir ayudas para su apoyo tanto público como privado.

Costaleros

No existe en la ciudad de Guadix un aglutinante ciudadano similar al de la Semana Santa. Ningún otro conjunto de personas ni siquiera el deporte puede compararse en cantidad al colectivo cofrade, cuya amplitud sorprende por la gran cantidad de jóvenes que participan.

 

La amistad y camaradería en el esfuerzo común es una de las notas características de la actividad cofrade. Cada hermandad relaciona a sus miembros en una empresa que fructifica en cada primavera, pero lleva aparejadas toda una larga serie de actividades a lo largo de todo el año. Las cofradías accitanas son la mayor fuente de aglutinantes sociales de Guadix.

 

Acólitos

La infancia, a veces desde edades muy tempranas, aparece incorporada al quehacer de las corporaciones cofrades: es más que una simple tradición que pasa de padres a hijos; se trata de un aprendizaje en los sentimientos que cala muy hondo en la transmisión de valores tanto religiosos como asociativos.

 

La música

Las actividades musicales accitanas, tanto corales como instrumentales, nos llevan a poder afirmar que, en todas las edades, se cultiva el sonoro tesoro de la música: tres coros y tres bandas de música, interpretan con gran calidad composiciones de accitanos y de foráneos. Cada Semana Santa asistimos a la sorpresa, siempre renovada de nuevas piezas musicales, para coros o para bandas, que enriquecen nuestro patrimonio.

La tradición musical de Guadix está en perfecta sintonía y armonía con el son de nuestra Semana Santa: tres corales y tres bandas los demuestran, con más de seiscientos “voluntarios de la música”.

Añádase el enriquecimiento de nuestras saetas con nuevas voces de gran calidad.

 

La Imaginería

Nadie ha hecho tanto por el patrimonio artístico de Guadix como sus hermandades. Por no hablar más que de la última década, se han restaurado piezas escultóricas antiguas, cinco en total, algunas de grandes maestros, desde Ruiz del Peral a Castillo Lastrucci, y por manos especializadas.

La última década ha sido fecunda en nuevas y dignísimas adquisiciones y restauraciones.

 

Nuevos Tronos

Los enseres cofrades, tanto en talla como en bordado y orfebrería, se enriquecen cada año con multitud de estrenos.

Nótese que todo ello tiene lugar sin ayudas oficiales de ningún tipo: tan sólo con el quehacer cofrade en estado de naturaleza pura.

Ciertamente, las cofradías de Guadix ponen, cada año, un museo en la calle, de indudable valor artístico. Pero no un museo de antigüedades, sino un museo vivo, participativo y creciente, que une a sus valores religiosos, los culturales y artísticos.

 

El Entorno

La ciudad, única en su configuración, ofrece el marco adecuado a las celebraciones, desde las cuevas y su originalidad, a los palacios e Iglesias del casco Histórico, desde sus cuestas a sus plazuelas, desde la estrechez de sus callejas a la grandeza de su Catedral, todo el conjunto urbano, parece estar pensado para configurar una fiesta única, en la que Cristo Bendito y María Santísima pasean por un nuevo Jerusalén de arcilla y piedra… como el primero.

 

La Catedral

La Plaza de la Catedral es la sala de estar de Guadix durante la Semana Santa. La original configuración urbana favorece una especie de graderío, entre escalinatas y tribunas, que permite a gran cantidad de personas contemplar tanto las procesiones como su “Estación de penitencia”, o sea, la “parada penitencial” que se celebra en medio de músicas, silencios y poemas orantes.

El Templo de la Santa y Apostólica Iglesia, ofrece la maravilla de sus volúmenes y piedras cinceladas, para completar unas multitudinarias celebraciones llenas del más ajustado buen gusto andaluz y respetuoso fervor castellano. No en balde, según Unamuno “, “Guadix es una lanza de Castilla picada en medio de Andalucía”. La entrada en la catedral convierte la Processio en Estatio, es decir, la procesión o marcha común, en parada o estación penitencial.

 

Las Familias

Las familias de toda condición, con todos sus miembros de cualquier edad, se suman a este gran festejo religioso y popular.

Resulta entrañable contemplar a nuestros hombres de campo, curtidos por fríos y calores extremados de esta tierra, vivir cada Viernes Santo, enfundados en un traje oscuro, ya demasiado ajustado, con esa natural elegancia que otorga saber porqué se hacen las cosas y cómo hay que hacerlas.

La sorpresa se ahonda al percibir la guapeza femenina, desde la flor primera bien cuajada, a la serena madurez o la ancianidad más digna, pasear el hispánico tocado de la mantilla.

¡Qué pronto pasa la Semana Santa!

 

Las Cofradías

17 corporaciones cofrades, antiquísimas o recientes, florecen cada primavera en Guadix. A todos corresponde regar este vergel para que no se agoste y fructifique.

La Federación de Cofradías se complace poner de manifiesto la limitación de sus medios para ayudar a estas 17 entidades, al tiempo que solicita a los organismos públicos y privados, su tan necesaria colaboración.

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